Este dispositivo se conecta magnéticamente a una máscara facial para monitorear los signos vitales del usuario


Quizás 2022 sea el año en que el seguimiento de la salud del consumidor vaya más allá de la muñeca. Hemos visto el ascenso de Oura en los últimos años y un CES que trajo consigo un par de rastreadores de actividad física. Tras la adición de Google al seguimiento vital y del sueño en Nest Home, Sengled está agregando la función a una bombilla inteligente.

Entonces, ¿por qué no la mascarilla? Las cubiertas faciales relacionadas con la salud han sido durante mucho tiempo un elemento fijo en varios países, como China, y están prácticamente en todas partes en este mundo pandémico. Es difícil decir si la adopción generalizada de máscaras sobrevivirá a COVID-19 en los EE. UU., pero a medida que avanza la pandemia, parece cada vez más probable que sigan siendo parte de la vida cotidiana en el futuro previsible.

Créditos de imagen: Northwestern University

La cara es una posición sólida desde la cual monitorear ciertos signos vitales, y la adopción generalizada de máscaras ofrece un lugar relativamente fijo para recopilar esos datos. En consecuencia, un equipo de la Universidad Northwestern está mostrando FaceBit, el «FitBit para la cara», que se adhiere a una máscara N95, quirúrgica o de tela a través de un imán. A partir de ahí, puede controlar la frecuencia respiratoria y cardíaca, así como el tiempo que pasa con la máscara.

“Queríamos diseñar una máscara facial inteligente para los profesionales de la salud que no necesita enchufarse de manera inconveniente durante la mitad de un turno”, dijo el líder del equipo, Josiah Hester, en un comunicado. “Aumentamos la energía de la batería con la recolección de energía de varias fuentes, lo que significa que puede usar la máscara durante una semana o dos sin tener que cargar o reemplazar la batería”.

El sistema, que se detalló recientemente en un documento, también puede determinar el ajuste de la máscara, un problema para cualquiera que no esté acostumbrado a usar una máscara. Si la máscara se afloja o se sale de su lugar, la aplicación conectada enviará una alerta al usuario. Actualmente, la batería del sistema dura alrededor de 11 días con una carga, aunque el equipo está imaginando una versión sin batería, alimentada por energía térmica y cinética.

El producto deberá someterse a más ensayos clínicos antes de continuar, aunque el proyecto también se ha ofrecido como un producto de código abierto para los interesados.



Fuente: TechCrunch

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