Las misiones a Marte podrían dejar a los astronautas con graves daños psicológicos, según un nuevo estudio


Las misiones espaciales humanas a Marte son el próximo gran salto en la exploración espacial, con la NASA apuntando a la década de 2030 como un marco de tiempo razonable para tomar los primeros humanos allí. Pero embarcar en un viaje a Marte no es como tomar un vuelo a Nueva York. El espacio es un entorno extremadamente hostil para la vida humana, desde la falta de gravedad y radiación dañina hasta el aislamiento y la ausencia de día y noche.

Las misiones del espacio profundo a Marte serán mucho más exigentes física y mentalmente que los viajes que hemos realizado hasta ahora durante 60 años de exploración espacial humana. Un vuelo a Marte y viceversa durará aproximadamente 14 meses, mientras que la misión de exploración real durará al menos tres años. Los altos niveles sostenidos de rendimiento cognitivo y el trabajo en equipo eficaz son requisitos previos para el resultado seguro y exitoso de estas misiones.

Pero un nuevo estudio, publicado en Frontiers of Physiology, ha descubierto que la falta de gravedad en tales misiones podría tener un impacto negativo en las habilidades cognitivas y la comprensión emocional de los astronautas.

Desde las primeras misiones espaciales, ha quedado claro que la exposición a la «microgravedad» (ingravidez) conduce a cambios dramáticos en el cuerpo humano. Esto incluye alteraciones en los sistemas cardiovascular, musculoesquelético y neural. En la Tierra, detectamos la gravedad con la ayuda de nuestra visión y varios órganos, incluidos los que se encuentran dentro del oído interno. Cuando nuestra cabeza está erguida, pequeñas piedras en los oídos – el otolitos vestibulares – se equilibran perfectamente en un fluido viscoso. Pero cuando movemos la cabeza, la gravedad hace que el fluido se mueva y esto dispara una señal al cerebro de que nuestra cabeza ha cambiado de posición. En los vuelos espaciales, este proceso ya no funciona.

Los vuelos espaciales pueden incluso alterar negativamente la anatomía del cerebro de los astronautas. Se han observado cambios estructurales en el cerebro de los astronautas después de regresar de la Estación Espacial Internacional (ISS). Estos incluyen el cerebro físicamente moviéndose hacia arriba dentro del cráneo y conectividad reducida entre las áreas de la capa del cerebro, la corteza y las del interior.

Aún no se comprende completamente cómo estos cambios afectan el comportamiento, pero los científicos están progresando. Sabemos que los astronautas puede sufrir de desorientación, ilusiones perceptivas, trastornos del equilibrio y cinetosis. Pero estos hallazgos a menudo se basan en pequeñas muestras.

Simulando microgravedad

El nuevo estudio apoyado por la NASA investigó los efectos de la microgravedad en el rendimiento cognitivo. Pero en lugar de enviar a los 24 participantes del estudio al espacio, los enviaron a la cama. Esto se debe a que el impacto de cierto tipo de reposo en cama es análogo a los efectos de la microgravedad; lo usamos mucho en la investigación. Cuando estamos de pie, nuestro cuerpo y los otolitos vestibulares están en la misma dirección que la gravedad, mientras que cuando estamos acostados son ortogonales (en ángulo recto).

Imagen de un participante del estudio.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad