Los investigadores usan agua para crear una celda de batería EV más segura y duradera


Las baterías de iones de litio son el catalizador de nuestros vehículos eléctricos, pero no son perfectas. En concreto, una de sus principales desventajas es la inflamabilidad de los electrolitos orgánicos que se utilizan actualmente para su producción.

Afortunadamente, la esperanza está en camino. Un equipo de investigadores de Alemania y Japón ha desarrollado una solución para solucionar este problema mediante la sustitución de electrolitos orgánicos por otros acuosos (a base de agua).

Suena simple, pero no lo es

A primera vista, el uso de agua parece una respuesta muy sencilla al problema: el agua es inflamable por defecto.

Pero en realidad, la integración de electrolitos acuosos en una celda de batería ha sido problemática desde 1994, cuando la idea fue probada por primera vez por los científicos W. Li y J.R. Dahn.

Cual es la dificultad?

La principal desventaja de las baterías acuosas de iones de litio es su menor densidad de energía en comparación con sus contrapartes convencionales.

Este problema se origina en la estrecha ventana de estabilidad electroquímica de los electrolitos acuosos, así que tomemos un momento para explicar por qué esta ventana de sonido complicado es tan importante.

Comprender la química del problema.

El electrolito es el medio que permite el movimiento de iones de litio entre el cátodo (electrodo positivo) y el ánodo (electrodo negativo), básicamente lo que facilita todo el proceso electroquímico necesario para que funcione la batería del EV.

Estructura de la batería EV
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad