Por qué el campo magnético temprano de la luna podría ser responsable de la vida en la tierra


La habitabilidad de un planeta depende de muchos factores. Uno es la existencia de un campo magnético fuerte y de larga duración. Estos campos se generan a miles de kilómetros por debajo de la superficie del planeta en su núcleo líquido y se extienden hasta el espacio, protegiendo la atmósfera de la radiación solar dañina.

Sin un campo magnético fuerte, un planeta lucha por aferrarse a una atmósfera respirable, lo cual es una mala noticia para la vida tal como la conocemos. Un nuevo estudio publicado en Science Advances, sugiere que el campo magnético ahora extinto de la Luna puede haber ayudado a proteger la atmósfera de nuestro planeta cuando la vida se estaba formando hace unos 4 mil millones de años.

Hoy, la Tierra tiene un fuerte campo magnético global. que protege la atmósfera y satélites en órbita baja de la fuerte radiación solar. Por el contrario, la Luna no posee una atmósfera respirable ni un campo magnético global.

Los campos magnéticos globales se generan por el movimiento del hierro fundido en los núcleos de los planetas y las lunas. Mantener el fluido en movimiento requiere energía, como el calor atrapado dentro del núcleo. Cuando no hay suficiente energía, el campo muere.

Sin un campo magnético global, las partículas cargadas del viento solar (radiación del Sol) que pasan cerca de un planeta generan campos eléctricos que pueden acelerar los átomos cargados, conocidos como iones, fuera de la atmósfera. Este proceso es sucediendo hoy en Marte y está perdiendo oxígeno como resultado, algo que ha sido medido directamente por el Misión de la atmósfera de Marte y la evolución volátil (Maven). El viento solar también puede chocar con la atmósfera y arrojar moléculas al espacio.

El equipo de Maven estima que la cantidad de oxígeno perdido de la atmósfera marciana a lo largo de su historia es equivalente al contenido en una capa global de agua de 23 metros de espesor.

[Leer:[Read:La superficie de la Luna se está oxidando y la Tierra puede ser la culpable]

Sondando campos magnéticos antiguos

La nueva investigación investiga cómo pueden haber interactuado los primeros campos de la Tierra y la Luna. Pero sondear estos campos antiguos no es fácil. Los científicos confían en rocas antiguas que contienen pequeños granos que se magnetizaron a medida que se formaban las rocas, salvando la dirección y la fuerza del campo magnético en ese momento y lugar. Estas rocas son raras y la extracción de su señal magnética requiere medición de laboratorio cuidadosa y delicada.

Una imagen de la luna antigua con líneas de campo magnético.

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