Cómo administrar su tiempo de pantalla durante el bloqueo


El tiempo medio diario que los adultos pasan online aumentado en casi una hora durante el bloqueo de primavera del Reino Unido en comparación con el año anterior, según el regulador de comunicaciones Ofcom. Con numerosos países nuevamente bajo severas restricciones pandémicas, muchos de nosotros una vez más nos preguntamos si nuestra gran dependencia de la tecnología está afectando nuestro bienestar.

Es cierto que los dispositivos digitales han proporcionado nuevos medios de trabajo, educación, conexión y entretenimiento durante el bloqueo. Pero la presión percibida para estar en línea, la tendencia a procrastinar para evitar emprender tareasy el uso de plataformas digitales como una forma de escapar de la angustia todos tienen el potencial de convertir comportamientos saludables en hábitos. Este uso repetitivo puede convertirse en patrones adictivos, que a su vez pueden afectar el bienestar del usuario.

En nuestra investigación reciente, exploramos cómo capacitar a las personas para que tengan relaciones más saludables y productivas con la tecnología digital. Nuestros hallazgos se pueden aplicar a quienes sufren de adicción digital, así como a quienes pueden sentir que su dieta digital se ha disparado de manera insana en la soledad y la ausencia de eventos del encierro.

Tiempo de pantalla y adicción

La adicción digital se refiere a la uso compulsivo y excesivo de dispositivos digitales. El diseño de las propias plataformas digitales contribuye a este uso adictivo. Se ha demostrado que las notificaciones, los feeds de noticias, los me gusta y los comentarios contribuyen a una batalla por tu atención, lo que lleva a los usuarios a aumentar el tiempo que pasan mirando las pantallas.

El tiempo frente a la pantalla es una medida obvia de la adicción digital, aunque los investigadores han señalado que no existe una forma sencilla de determinar cuánto tiempo frente a la pantalla se puede experimentar antes de que se convierta en un problema. Como tal, existe una falta continua de consenso sobre cómo debemos pensar y medir adicción digital.

Muchos de nosotros hemos recurrido a las videoconferencias para mantenernos en contacto con amigos y familiares.
Crédito: Lynette Coulston / Pixabay

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