Dura Carta de Trump a OMS revela terrible verdad sobre este organismo – Traducida al Español

El Presidente Donald Trump, ha revelado en un tweet reciente, una carta que la Casa Blanca ha enviado al Dr. Tedros, Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este es el tweet del Presidente Trump y a continuación la traducción:

Traducción del tweet:

«Esta es la carta enviada al Dr. Tedros de la Organización Mundial de la Salud. ¡Se explica por sí misma!»

En esta carta, enviada el 18 de Mayo de 2020, el Presidente Trump advierte que si la OMS no se compromete a hacer mejoras importantes dentro de los próximos 30 días, hará que el congelamiento en el financiamiento de EEUU a la OMS sea permanente y reconsiderará su membresía en la Organización.

A continuación, la traducción del texto completo de la carta, para facilitar la lectura en español con total transparencia:

LA CASA BLANCA
MAYO 18 2020

Su Excelencia
Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus
Director General de la Organización Mundial de la Salud
Ginebra, Suiza

Querido Dr. Tedros:

El 14 de abril del 2020, suspendí las contribuciones de Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud pendiente de una investigación de mi Administración a la respuesta fallida de la organización al brote de COVID-19. Esa revisión ha confirmado muchas de las serias preocupaciones que mencioné el mes pasado e indentificó otras que la Organización Mundial de la Salud debió haber resuelto, especialmente la alarmante falta de independencia de la Organización Mundial de la Salud de la República Popular de China. Basado en esa revisión, ahora sabemos lo siguiente:

  • La Organización Mundial de la Salud ignoró consistentemente los reportes creíbles de un virus esparciéndose en Wuhan a principios de Diciembre del 2019 o incluso antes, incluídos reportes de la revista médica Lancet. La Organización Mundial de la Salud falló en investigar independientemente, reportes creíbles que estaban en conflicto directamente con los reportes oficiales del gobierno chino, incluso aquellos que vinieron de fuentes dentro del mismo Wuhan.
  • A más tardar, el 30 de diciembre del 2019, la oficina de la Organización Mundial de la Salud en Beijing sabía que había una preocupación «importante de salud pública» en Wuhan. Entre el 26 y el 30 de diciembre, los medios de China resaltaron evidencia de un nuevo virus emergiendo de Wuhan, basados en datos de pacientes enviados a varias compañías chinas de genomas. Adicionalmente, durante ese período, el Dr. Zhang Jixian, un doctor del Hospital Provincial Hubei de Medicina Integral Occidental y China, le dijo a las autoridades de salud de China que el nuevo coronavirus estaba causando una enfermedad nueva, en ese momento, afligiendo aproximadamente a 180 pacientes.
  • Para el día siguiente, las autoridades taiwanesas habían informado a la Organización Mundial de la Salud indicando la transmisión humano-a-humano de un nuevo virus. Aún así la Organización Mundial de la Salud decidió no compartir nada de esa información crítica con el resto del mundo, probablemente por razones políticas.
  • Las Regulaciones Internacionales de Salud requieren que los países reporten el riesgo de emergencia de salud dentro de 24 horas. Pero China no informó a la Organización Mundial de la Salud de los casos severos de neumonía, de origen desconocido, hasta el 31 de diciembre del 2019, a pesar que probablemente tenían conocimiento de los casos días o semanas antes.
  • De acuerdo al Dr. Zhang Yongzhen del Centro Clínico de Salud Pública de Shangai, él le dijo a las autoridades chinas el 5 de enero del 2020 que había secuenciado el genoma del virus. No hubo publicación de esa información hasta seis días más tarde, el 11 de enero del 2020, cuando el Dr. Zhang mismo la publicó en internet. Al día siguiente, las autoridades chinas cerraron su laboratorio para «rectificación». Como incluso la Organización Mundial de la Salud ha reconocido, la publicación del Dr. Zhang fue un gran acto de «transparencia». Pero la Organización Mundial de la Salud ha sido visiblemente silenciosa tanto con respecto al cierre del laboratorio del Dr. Zhang como con su aseveración de que él notificó a las autoridades chinas de su descubrimiento seis días antes.
  • La Organización Mundial de la Salud ha hecho repetidamente declaraciones del coronavirus que han sido gravemente inexactas o engañosas.
    • El 24 de enero del 2020, la Organización Mundial de la Salud gratuitamente reafirmó la ahora desmontada denuncia de China de que el coronavirus no se podía transmitir entre humanos, declarando: «Investigaciones preliminares conducidas por las autoridades chinas no encontraron evidencia de transmisión humano-a-humano del nuevo coronavirus (2019-nCov) identificado en Wuhan, China». Esta aseveración estaba en directo conflicto con los reportes censurados de Wuhan.
    • El 21 de enero del 2020, el Presidente Xi Jinping de China según se informa, lo presionó a usted para no declarar el brote de coronavirus como una emergencia. Usted cedió a esa presión al día siguiente y le dijo al mundo que el coronavirus no presentaba ninguna Preocupación Internacional de Emergencia de Salud Pública. Justo una semana después, el 30 de enero del 2020, la abrumadora evidencia a lo contrario lo forzó a usted a revertir el curso.
    • El 28 de enero del 2020, después de reunirse con el Presidente Xi en Beijing, usted alabó al gobierno chino por su «transparencia» con respecto al coronavirus, anunciando que China había impuesto un «nuevo estándar para control de brotes» y «ganó tiempo para el mundo». Usted no mencionó que China había, para entonces, silenciado o castigado a varios doctores por hablar sobre el coronavirus y restringieron a instituciones chinas de publicar información al respecto.
  • Incluso después que usted, tardíamente declaró el brote como una Emergencia de Salud Pública de Preocupación Internacional, el 30 de enero del 2020, usted falló en presionar a China para que admita oportunamente a un equipo internacional de expertos médicos de la Organización Mundial de la Salud. Como resultado, ese equipo crítico no llegó a China hasta dos semanas después, el 16 de febrero del 2020. E incluso entonces, la Organización Mundial de la Salud estuvo en silencio cuando China negó acceso total a Wuhan a los dos miembros estadounidenses del equipo.
  • Usted también alabó fuertemente las restricciones de viaje doméstico de China, pero estuvo inexplicablemente en contra de mi cierre de frontera, o la prohibición, con respecto a la gente viniendo de China. Yo impuse la prohibición a pesar de sus deseos. Su juego político en este problema fue mortal, ya que otros gobiernos, confiados en sus comentarios, retrasaron la imposición para salvar vidas, de restricciones de viaje hacia y desde China. Increíblemente el 3 de febrero del 2020, usted reforzó su posición, opinando que debido a que China estaba haciendo tan buen trabajo protegiendo al mundo del virus, las restricciones de viaje estaban «causando más daño que bien». Aún así, para entonces el mundo sabía que, antes del cierre de Wuhan, las autoridades chinas habían permitido que más de cinco millones de personas salgan de la ciudad y que muchas de esas personas estaban en camino a destinos internacionales en todo el mundo.
  • Para el 3 de febrero del 2020, China estaba presionando fuerte a otros países para que levanten o prevengan las restricciones de viaje. Esa campaña de presión fue reforzada por sus declaraciones incorrectas de ese día diciéndole al mundo que la propagación del virus fuera de China era «mínima y lenta» y que «las oportunidades de que esto vaya a cualquier lugar fuera de China [eran] muy bajas».
  • El 3 de marzo del 2020, la Organización Mundial de la Salud citó datos oficiales chinos para minimizar el muy serio riesgo de propagación asintomática, diciéndole al mundo que «COVID-19 no se transmite tan eficientemente como la influenza» y que a diferencia de la influenza, esta enfermedad no era impulsada principalmente por «personas que están infectadas pero aún no enfermas». La evidencia de China, dijo la Organización Mundial de la Salud, «mostró que solo uno por ciento de casos reportados no tiene síntomas, y la mayoría de esos casos desarrollan sítomas dentro de dos días». Muchos expertos, sin embargo, citando datos de Japón, Sur Korea, y otros lados, cuestionaron vigorosamente esas aseveraciones. Ahora es claro que las aseveraciones de China, repetidas al mundo por la Organización Mundial de la Salud, fueron salvajemente inexactas.
  • Para el momento en que usted finalmente declaró al virus una pandemia, el 11 de marzo del 2020, ya había matado a más de 4,000 personas e infectado a más de 100,000 personas en al menos 114 países en todo el mundo.
  • El 11 de abril del 2020, varios Embajadores Africanos escribieron al Ministerio del Exterior Chino sobre el tratamiento discriminatorio de africanos relacionado a la pandemia en Guangzhou y otras ciudades en China. Usted estuvo al tanto que las autoridades chinas estaban llevando a cabo campañas de cuarentenas forzadas, desalojos, y rechazo de servicio contra los ciudadanos de esos países. Usted no ha comentado sobre las acciones racialmente discriminatorias de China. Usted, sin embargo, ha etiquetado sin base como racista a las quejas bien fundamentadas de Taiwan sobre su mal manejo de esta pandemia.
  • En toda esta crisis, la Organización Mundial de la Salud ha sido curiosamente insistente en alabar a China por su supuesta «transparencia». Usted se ha unido consistentemente en esos tributos, a pesar que China ha sido cualquier cosa menos transparente. A principios de enero, por ejemplo, China ordenó que se destruyan muestras del virus, privando al mundo de información crítica. Incluso ahora, China continúa socavando las Regulaciones de Salud Internacional al retener información vital sobre el virus y sus orígenes. Y hasta el día de hoy, China continúa negando acceso internacional a sus científicos e instalaciones relevantes, todo mientras echan la culpa amplia e imprudentemente y censuran a sus propios expertos.
  • La Organización Mundial de la Salud ha fallado en hacer un llamado público a China para permitir una investigación independiente a los orígenes del virus, a pesar de su reciente aprobación, al hacerlo con su propio Comité de Emergencia. La falla de la Organización Mundial de la Salud en hacerlo ha hecho que los estados miembros de la Organización Mundial de la Salud adopten la Resolución «Respuesta COVID-19» en la Asamblea Mundial de la Salud de este año, la cual hace eco del llamado de los Estados Unidos y muchos otros para una revisión integral, independiente e imparcial de cómo la Organización Mundial de la Salud manejó esta crisis. La resolución también llama a una investigación a los orígenes del virus, la cual es necesaria para que el mundo comprenda cómo contrarrestar mejor la enfermedad.

Quizás peor que todas estas fallas, es que sabemos que la Organización Mundial de la Salud pudo hacerlo mucho mejor. Solo hace unos pocos años, bajo la dirección de una Directora General diferente, la Organización Mundial de la Salud mostró al mundo cuánto tiene por ofrecer. En el 2003, en respuesta al brote del Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS) en China, la Directora General Harlem Brundtland declaró audazmente la primera advertencia de viaje de emergencia de la Organización Mundial de la Salud en 55 años, recomendando en contra de viaje hacia y desde el epicentro de la enfermedad en el sur de China. Ella tampoco dudó en criticar a China por poner en peligro la salud mundial al intentar encubrir el brote a través de sus jugadas usuales de arrestar a denunciantes y censurando los medios. Muchas vidas pudieron haber sido salvadas si usted seguía el ejemplo de la Dra. Brundtland.

Es claro que los errores repetidos de usted y su organización en respuesta a la pandemia han sido excesivamente costosos para el mundo. La única manera de avanzar para la Organización Mundial de la Salud es si puede en realidad demostrar independencia de China. Mi Administración ya ha iniciado discusiones con usted sobre cómo reformar la organización. Pero se necesita acción rápidamente. No tenemos tiempo que desperdiciar. Por eso es que es mi deber, como Presidente de los Estados Unidos, informarle que, si la Organización Mundial de la Salud no se compromete a mejoras substanciales importantes dentro de los próximos 30 días, haré que mi congelamiento temporal de financiamiento de los Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud sea permanente y reconsideraré nuestra membresía en la organización. No puedo permitir que los dólares de los contribuyentes de impuestos estadounidenses financien una organización que, en su estado presente, tan claramente no está sirviendo los intereses de Estados Unidos.

Sinceramente,

Donald J. Trump.

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