Los investigadores de seguridad han descubierto que hasta la mitad de todos los satélites geoestacionarios en la órbita de la Tierra transportan información confidencial de consumidores, corporativa y militar sin cifrar, lo que hace que estos datos estén ampliamente abiertos a escuchas ilegales.
Los investigadores de la Universidad de California en San Diego y la Universidad de Maryland gastaron 800 dólares en un receptor de satélite disponible en el mercado y lo apuntaron al cielo durante tres años. Encontraron una gran cantidad de datos no cifrados transmitidos hacia y desde el espacio, incluidas llamadas de voz privadas y mensajes de texto de personas, y tráfico de Internet de los consumidores procedente de servicios Wi-Fi a bordo.
Los datos no cifrados también incluían comunicaciones entre sistemas de infraestructura críticos, como proveedores de energía y agua, y plataformas marinas de petróleo y gas, según Wired, que publicó por primera vez los hallazgos de los investigadores.
Los investigadores pasaron el año pasado alertando a las organizaciones afectadas sobre la exposición, incluidas T-Mobile y la red de AT&T en México, que comenzaron a cifrar sus datos poco después para evitar futuras escuchas.
Pero los investigadores advierten que no todos han reparado sus propios datos expuestos, incluidos algunos proveedores de infraestructura crítica, y que grandes cantidades de datos satelitales quedarán expuestos durante algunos años.
